El crimen de Darlin expone el fracaso de la reforma policial de Abinader, mientras el proyecto agoniza en el Congreso
La muerte del joven Darlin Mercado a manos de un agente de la Policía Nacional volvió a desnudar una de las principales deudas del gobierno de Luis Abinader: la prometida transformación de la institución policial. Mientras el país exige respuestas por un nuevo caso de presunto uso excesivo de la fuerza, el proyecto de reforma impulsado por el Ejecutivo está a punto de perder estado parlamentario sin haber sido aprobado.
La iniciativa, presentada en diciembre de 2025 como una pieza clave para modernizar la Policía Nacional y recuperar la confianza ciudadana, enfrenta un escenario crítico. Si el Congreso no la sanciona antes del cierre de la actual legislatura, previsto para el 26 de julio, el proyecto caducará, salvo que el Poder Ejecutivo convoque una legislatura extraordinaria. El riesgo de que la reforma naufrague refleja las dificultades del oficialismo para convertir sus promesas en cambios concretos.
#NoticiasAhora.- A menos de 20 días de que venza el plazo para la entrada en vigencia del nuevo Código Penal, la Cámara de Diputados anunció que abrirá un espacio para recibir propuestas de modificación a los artículos que han generado mayor controversia.
— CDN 37 (@cdn37) July 7, 2026
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El asesinato de Darlin Mercado reavivó el debate sobre los abusos policiales y puso nuevamente bajo la lupa el desempeño de una institución que sigue acumulando denuncias por actuaciones irregulares. Según la investigación preliminar, el cabo acusado ya registraba antecedentes disciplinarios y había sido suspendido en dos ocasiones antes del hecho, lo que alimentó los cuestionamientos sobre los mecanismos internos de control y supervisión dentro de la fuerza.
Aunque el presidente Abinader condenó públicamente el homicidio y calificó al responsable como "un animal", las críticas apuntan a que las expresiones de repudio no alcanzan para revertir una problemática estructural. Para diversos sectores, la continuidad de episodios de violencia policial demuestra que, más allá de los anuncios oficiales, la reforma prometida no ha logrado traducirse en una transformación efectiva de los protocolos, la formación y los mecanismos de rendición de cuentas.
Con el reloj legislativo en contra y una creciente presión social, el Gobierno enfrenta ahora el desafío de evitar que la reforma policial termine archivada. De ocurrir, el caso Darlin no solo quedaría como un nuevo símbolo de la crisis institucional que atraviesa la Policía Nacional, sino también como una muestra del incumplimiento de una de las principales banderas de la administración de Abinader.








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