Más presión al bolsillo: el Gobierno de Abinader pone en marcha un nuevo impuesto sobre las transferencias bancarias
En medio de un escenario económico marcado por el aumento del costo de vida y la preocupación de amplios sectores de la población por la pérdida de poder adquisitivo, el Gobierno del presidente Luis Abinader comenzó a aplicar un nuevo incremento impositivo que impactará de manera directa sobre las operaciones financieras de los dominicanos.
A partir de este viernes entrará en vigencia el aumento del impuesto sobre los cheques y las transferencias electrónicas, cuya tasa pasará de un 0,15 por ciento a un 0,20 por ciento, en el marco del paquete fiscal impulsado por la administración oficialista para incrementar la recaudación del Estado.
¿Un retroceso para la digitalización financiera en RD? 📉 El aumento del impuesto a las transferencias electrónicas genera alerta en la ABA por su impacto en la bancarizaci… https://t.co/d1u0Pcl4M1
— ERPly SRL (@erply_do) June 24, 2026
La medida forma parte del denominado plan fiscal aprobado recientemente por el Gobierno, con el que las autoridades estiman recaudar entre 40.000 y 50.000 millones de pesos adicionales para hacer frente a la desaceleración económica y al creciente peso de las obligaciones estatales.
Sin embargo, la decisión ha despertado cuestionamientos debido a que el nuevo gravamen afectará tanto a ciudadanos como a empresas, encareciendo operaciones bancarias cotidianas que van desde el pago de salarios hasta las transferencias personales y comerciales.
Según estimaciones difundidas por especialistas en materia tributaria, el incremento podría elevar significativamente la recaudación del fisco. Solo durante los primeros cuatro meses de 2026, el impuesto a las transferencias y cheques generó más de 6.873 millones de pesos, y con la nueva tasa se espera un ingreso adicional superior a los 8.000 millones de pesos anuales.
Para los críticos del Gobierno de Abinader, el nuevo tributo representa otra carga para una ciudadanía que ya enfrenta dificultades económicas y un aumento sostenido de los precios de bienes y servicios. También advierten que el mayor costo de las operaciones financieras podría terminar trasladándose al consumidor final, afectando el consumo y la actividad de pequeñas y medianas empresas.
El aumento del impuesto a las transferencias se suma a otras medidas contempladas en el paquete fiscal, que incluyen incrementos en tasas vinculadas al transporte aéreo y cambios en distintos esquemas tributarios con el objetivo de fortalecer las cuentas públicas.
Mientras el Ejecutivo defiende la iniciativa como una herramienta necesaria para sostener el gasto social y enfrentar un contexto internacional complejo, sectores opositores y empresariales sostienen que la administración de Abinader continúa apostando por mayores cargas impositivas en lugar de impulsar reformas estructurales orientadas a mejorar la eficiencia del gasto y estimular la producción.
La entrada en vigencia del nuevo impuesto abre ahora un nuevo capítulo en el debate sobre la política económica del Gobierno dominicano y sobre el impacto que estas medidas tendrán en los bolsillos de millones de ciudadanos.








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