Nacionales
Otra vez...

No se puede tapar el sol con las manos: un nuevo apagón desnuda las falencias del Gobierno en materia energética

Dirigentes de la oposición han responsabilizado directamente a la gestión de Luis Abinader por el masivo corte del suministro.

Un nuevo apagón nacional ha sacudido la República Dominicana, reavivando las críticas de la oposición contra el gobierno y el Partido Revolucionario Moderno (PRM). Este incidente, el segundo colapso general del sistema eléctrico en menos de tres meses, ha desatado un intenso debate político sobre la gestión y la inversión en el sector energético.

Dirigentes de la oposición han responsabilizado directamente al gobierno por el apagón. El expresidente Leonel Fernández, a través de su cuenta en X, expresó su preocupación afirmando que el país "se está quedando a oscuras". Fernández atribuyó la crisis a la falta de inversión necesaria para modernizar y diversificar las fuentes de generación eléctrica. Según él, la repetición de un apagón de esta magnitud evidencia debilidades estructurales que no han sido corregidas.

El senador del Distrito Nacional, Omar Fernández, también se pronunció al respecto, señalando que el evento ha dejado de ser un simple accidente para evidenciar un "descuido estructural" por parte de las autoridades. Insistió en la necesidad de revisar los rezagos del sistema eléctrico nacional y optimizar urgentemente la modernización y supervisión técnica.

Desde el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), el aspirante presidencial Francisco Domínguez Brito arremetió contra la administración actual, calificándola como la más incapaz que ha tenido el país. En un video publicado en X, vinculó el apagón a fallas acumuladas en la gestión energética y responsabilizó directamente al segundo mandato del presidente Luis Abinader por el deterioro del sistema.

Este nuevo apagón ha puesto nuevamente sobre la mesa la vulnerabilidad del sistema eléctrico dominicano, un tema históricamente sensible en la agenda pública. Cada interrupción masiva genera interrogantes sobre la generación, transmisión, distribución y sostenibilidad financiera del sistema.

La oposición busca posicionar este incidente como un símbolo de gestión deficiente, mientras que el gobierno enfrenta la presión de ofrecer respuestas claras y garantías de que no se repetirá un evento de esta magnitud. La población dominicana, por su parte, vuelve a experimentar la incertidumbre de depender de un sistema que, según sus críticos, aún muestra fisuras estructurales que necesitan soluciones definitivas. Mientras los técnicos trabajan en la normalización del servicio, el impacto político del apagón ya es innegable.

Lectores: 24

Envíanos tu comentario

Nombre:
Correo electrónico :
Comentario: